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viernes, 13 de abril de 2018

📌SALTA-TARTAGAL: ✅EN EL CASO POR EL QUE SE DETUVO A UN GENDARME DE LA CIUDAD DE EMBARCACIÓN Y A UNA EX CANDIDATA A CONCEJAL DE "UN CAMBIO PARA SALTA" TARTAGAL, SE CONOCIÓ QUE OTRA BANDA PLANEABA ASESINAR AL CABECILLA✅

➡️Planeaban asesinar al líder de la banda narco que cayó el viernes en Tartagal⬅️

El caso de secuestro de droga en Tartagal, que derivó en la detención de un gendarme y una ex candidata a concejal, no deja de sorprender. El operativo no solo logró decomisar un cargamento que había sido robado a otros narcos sino que además le salvó la vida al principal investigado, ya que iba a ser asesinado por una peligrosa banda.
La investigación se inició por el robo de droga por parte de un grupo a otro, lo que en la jerga criminal se denomina “mejicaneo”. El grupo robado no lo soportó y organizó el homicidio del principal responsable.
El Juzgado Federal N° 1 de Salta supo aquello gracias a intervenciones telefónicas que venían realizando desde hacía muchos meses en el marco de la investigación y eso terminó por demostrarles que se trataba de una banda extremadamente peligrosa.
En cada sitio que se encuentran concretan robos de todo tipo, eso incluye desde droga hasta mercadería de vestimenta. Cruzan a los camiones en la ruta y les roban o le pagan al chofer para que simule su propio robo. El “mejicaneo” de droga es una práctica recurrente y luego la venden en distintas ciudades.

La Justicia le salvó la vida al narco acusado de “mejicanear”
Las escuchas advirtieron a la Justicia no solo el traslado de droga sino que se estaba organizando el homicidio del narco que había robado la droga de otro grupo. La fuente judicial contó que las conversaciones eran salvajes, brutales, que no hablaban en códigos para ocultar el interés homicida.
Ante esta situación el tiempo apremiaba, los investigadores sabían que si no actuaban rápido el caso iba a contar con una muerte segura. Tanto es así, que una escucha a la inminente víctima mostró que él sabía lo que le esperaba.
En una conversación se lo escucha diciendo que sabía que lo estaban esperando para matarlo. Por eso decidió deshacerse de su celular.
Esto complicó que la Justicia pueda ubicarlo, incluso sabiendo que se movilizaba junto a un cargamento de droga. Los investigadores sabían que estaba con su hermana y que debían ubicarla para salvarle la vida al hombre que investigaban.
Consiguieron el número de teléfono de la mujer pero como para realizar una intervención telefónica normal se requiere de un pedido de la fuerza, una resolución judicial fundada y a su vez el pedido a la entidad que la hace, lo que implica un riguroso trámite burocrático para el cual no había tiempo, se optó por un mecanismo excepcional.
La Justicia recurrió a una unidad que utiliza una línea de registro especial de comunicaciones  que se hace vía telefónica directa. Nunca antes se había utilizado porque solo está prevista para casos de secuestros extorsivos por la urgencia que implican. En este caso, la urgencia era idéntica por lo que se resolvió recurrir a este sistema como excepción.
El sistema solo funciona  a pedido del juez o un secretario quien antes tiene que justificar el pedido oralmente y al instante se conecta con la línea que se solicita escuchar. Esto se realizó el viernes 6 de abril a la noche, apenas 15 minutos después de conseguir el teléfono de la mujer, ya se la estaba escuchando.
El objetivo era detener al hombre, a la mujer y al resto de la banda porque son quienes estaban transportando la droga a Salta y eso iba a lograr, además, evitar que asesinen al sujeto.
La información que manejaban era que saldrían el viernes al mediodía desde General Mosconi y el operativo comenzó a ejecutarse. Cuando la pareja que se trasladaba en un Chevrolet Onix se dio cuenta que los estaban siguiendo, decidieron escapar hacia la localidad de Tartagal.
En el trayecto, según confirmaron fuentes judiciales, los ocupantes del auto arrojaron por la ventanilla del auto una mochila en la que llevaban más de nueve kilos de cocaína. Y después de una larga persecución, lograron detenerlos.
Allí detuvieron a un gendarme (habría estado de licencia, pero lucía el uniforme para no ser detenido por sus compañeros) y a la mujer que se trata de una empleada judicial que hace muy poco tiempo trabajaba en una oficina de Violencia de Género en los tribunales tartagalenses y que además fue candidata a concejala por Un Cambio de Salta.
Si bien hubo sorpresa por la cantidad de droga secuestrada, sabían que la carga era mucho más importante por lo que el juez federal de Salta ordenó el allanamiento del domicilio de la mujer que ya tenían vigilado. Allí, según la información oficial, detuvieron a otras dos personas y encontraron otros 16 kilos de cocaína, con lo que se totalizaron 25 kilos.
En total son seis los detenidos: el investigado, el gendarme, la mujer y otros tres integrantes de la banda. La causa pasó a manos del Juzgado federal n° 2 a cargo de Miguel Medina.

Fuente: La Gaceta Salta

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